Cómo prevenir y detectar el abuso sexual infantil

Las niñas y los niños conforman uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Muchas de las capacidades físicas y psicológicas necesarias para defenderse se van desarrollando con la edad, por lo que los infantes pueden estar fácilmente expuestos a situaciones de abuso de las que difícilmente se pueden defender. Uno de los tipos de abuso más frecuentes y peligrosos es el abuso sexual infantil.

Continúe leyendo para saber en qué consiste el abuso sexual infantil y, sobre todo, cómo puede prevenir y detectar que un menor está siendo víctima de un agresor sexual.

¿Qué es el abuso sexual infantil?

Existen diversos tipos de abuso infantil, pero uno de los más dañinos para las víctimas es el que conlleva un componente sexual. Debido a que los menores de edad no tienen la capacidad de consentir ningún tipo de actividad sexual, cualquier comportamiento de esta índole que los involucre es considerado abuso sexual infantil.

Es importante mencionar que el abuso sexual infantil no se limita a acciones que involucren contacto físico con la víctima. Las agresiones sexuales se pueden presentar de muy diversas formas, las más comunes son:

  • exhibicionismo;
  • tocamientos indebidos;
  • relaciones sexuales penetrativas (ya sean vaginales, anales u orales);
  • masturbación frente a un menor o incitar a un menor a masturbarse;
  • pláticas, llamadas telefónicas, mensajes de texto o cualquier otro tipo de comunicación con carácter sexual;
  • producir, poseer o compartir cualquier tipo de material pornográfico que incluya a un menor;
  • trata de blancas;
  • cualquier otro tipo de acción o actividad sexual que tenga una repercusión negativa en el bienestar físico, emocional o psicológico de un menor.

¿Quién puede ser un agresor sexual?

Según las estadísticas, la gran mayoría de las personas que abusan de menores son conocidos de la víctima. Por ejemplo, en un estudio de la revista científica SciELO se encontró que en el 88% de los casos de abuso sexual infantil los agresores formaban parte del círculo social del infante. Sin embargo, es de suma importancia tener en cuenta que el abuso sexual infantil también puede ser perpetrado por desconocidos. .

Por eso es importante enseñar a los niños que las únicas personas que tienen derecho a tocar y ver las partes íntimas de sus cuerpos son sus padres y sus doctores. Los padres deberán hacerlo únicamente para revisar su bienestar físico y cuidar su higiene, y los doctores siempre deberán estar acompañados de los padres al momento de hacer una revisión médica.


¿Cómo prevenir el abuso sexual infantil?

Establecer un ambiente de confianza y diálogo abierto en el hogar es el primer paso para proteger a nuestros hijos. Cuando los padres se involucran en la vida de sus hijos, la probabilidad de detectar señales de abuso sexual infantil se incrementa. Además de esto, recomendamos que tome en cuenta las siguientes precauciones:

  • Muestre interés en sus actividades diarias. Pregunte a sus hijos sobre las actividades que realizan y en compañía de quién lo hacen; esto le permitirá identificar señales de alerta lo más pronto posible.
  • Familiarícese con las personas que conviven con ellos. Conozca a las personas con las que sus hijos se relacionan, ya sean otros niños o adultos. Pregúnteles sobre sus amistades y sus familias, así como sobre sus maestros y entrenadores.
  • Sea selectivo al escoger a sus cuidadores. Seleccione cuidadosamente a las personas en quienes confiará los cuidados de sus hijos; ya sean maestros, niñeros, líderes religiosos o cualquier otro tipo de persona que pueda pasar tiempo a solas con sus hijos.
  • Use los medios de comunicación a su favor. Es común encontrar historias de abuso sexual infantil en los medios. Algunas personas intentan evitar que sus hijos tengan exposición a estos contenidos, pero lo recomendable es que utilice estas historias como herramienta para iniciar una conversación. Pregúnteles si han escuchado de historias similares y explíqueles la importancia de denunciar estos comportamientos. Esto fomentará la libre comunicación con sus hijos.
  • Tenga en mente las señales de alerta. Muchos menores que son víctimas de abuso sexual infantil esconden lo sucedido por vergüenza o amenazas del atacante. Debido a esto, es de suma importancia que usted se encuentre informado de las señales de alerta que pueden indicar que algo está mal en este aspecto.
  • Hable con sus hijos sobre los límites personales. Enséñeles a sus hijos que ellos son dueños de su propio cuerpo y que nadie tiene derecho a tocarlos sin su consentimiento ni a hacerlos sentir incómodos.
  • Utilice los términos adecuados al hablar de su cuerpo. Si usted normaliza el hablar de las partes del cuerpo por su nombre real, los menores tendrán las herramientas y se sentirán con más confianza de expresar cualquier problema que tengan en este aspecto.
  • Hágales saber que si algo sucede, no es su culpa y no estarán en problemas. Muchos agresores amenazan a sus víctimas haciéndoles creer que, si los denuncian, los menores serán los que se metan en problemas. Explique a los niños que usted siempre va a estar para apoyarlos, de tal manera que sientan la confianza de expresarse en caso de que algo suceda.

Señales o efectos de la agresión sexual en los menores


Mantener una comunicación abierta y estar al pendiente de la vida de nuestros hijos es, como mencionamos anteriormente, la mejor manera de protegerlos del abuso sexual infantil. Sin embargo, aún en los hogares con la mejor comunicación posible, es probable que la víctima evite hablar del asunto, por lo que también es de suma importancia estar al pendiente de algunas señales de alerta que son comunes en casos de abuso. Los efectos más comunes del abuso sexual infantil a tener en cuenta son:

  • miedo o rechazo a ciertas personas;
  • incapacidad de confiar;
  • enojo o rechazo al contacto físico;
  • conductas sexuales inapropiadas;
  • depresión;
  • autolesiones;
  • sentimientos de culpa o vergüenza;
  • problemas en la escuela;
  • problemas somáticos (síntomas físicos como dolor de cabeza o estómago, entre otros);
  • insomnio;
  • problemas alimenticios;
  • moretones o rasguños inexplicables;
  • embarazo;
  • conducta agresiva, entre otros.

¿Qué hacer si sospecho que algún menor está siendo víctima de abuso sexual infantil?

En caso de que usted sospeche que algún menor está siendo víctima de abuso sexual, el primer paso siempre debe ser hablar con la posible víctima. Para hacerlo, escoja un lugar y momento en el que se puedan sentir cómodos y utilice un tono amigable. Evite hablar de forma demasiado seria y asegúrele al menor que no está en problemas. Sea paciente, escuche todo lo que tenga que decir e intente no hacer de la conversación un momento incómodo.

En caso de que corrobore que ha existido un caso de abuso sexual infantil: ¡denúncielo! Puede hacerlo directamente con el departamento de policía de su localidad o llamar al Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados al 1-800-843-5678 (oprima 5 para recibir ayuda en español).

¡Cuidemos a nuestros niños y niñas!