Cómo crear una “burbuja social” segura

Durante la pandemia de COVID-19 hemos aprendido a socializar con nuestros seres queridos a distancia, ya sea por reuniones virtuales o en reuniones presenciales con su debida sana distancia. Sin embargo, el aislamiento social durante un largo periodo de tiempo puede ser contraproducente para la salud mental y emocional de las personas. Por ello, muchos expertos en psicología han propuesto la formación de burbujas sociales (covid pods o núcleos de cuarentena) como un método para pasar tiempo en persona mientras se minimiza el riesgo de contagio al coronavirus. Se ha demostrado que estas burbujas sociales aumentan la felicidad y la satisfacción al proporcionar una salida muy necesaria para los desafíos mentales que surgen durante un encierro, lo que nos permite salir de nuestra 'burbuja' mental. A continuación repase algunos consejos para crear una burbuja social segura durante la cuarentena.

¿Qué es una burbuja social?

Una burbuja social (también conocida como núcleo o unidad) es un grupo reducido de personas que acuerdan socializar solamente entre sí durante una pandemia, siguiendo todas las medidas de prevención contra el virus en cuestión. Durante el confinamiento por la pandemia del COVID-19, las burbujas sociales cobraron mayor significado y se fueron al alza.

Estas burbujas de contacto social funcionan siempre y cuando todas las personas involucradas acepten sus reglas de convivencia. Esto incluye a toda persona que viva en un espacio común (familiares y compañeros de casa o departamento). En algunas ocasiones es posible incluir a personas que viven fuera de ese espacio, como vecinos, amistades cercanas y familiares que vivan en otro lugar, pero lo más recomendable es formar burbujas sociales lo más pequeñas posibles. Idealmente una burbuja de aislamiento está compuesta por un máximo de 12 personas.

Ventajas y desventajas de las burbujas sociales

La creación de una burbuja social puede traer grandes beneficios para la salud mental de las personas. Expertos en psicología y comportamiento humano coinciden en que estos círculos de confinamiento ayudan a que las personas se sientan conectadas con sus seres queridos, reduciendo así sus niveles de estrés y ansiedad.

Pero hay que tomar en cuenta que, si las burbujas sociales tienen más de 12 integrantes y no se toman las precauciones necesarias, pueden conllevar mayores riesgos:

  • Si la burbuja es muy grande, será más difícil proteger a las personas que la conforman y los riesgos de contagio de COVID-19 aumentarán, especialmente si hay mucha actividad de COVID-19 en su localidad.
  • Mientras más grande sea una burbuja, también será más difícil controlar un brote de COVID-19 entre sus integrantes.
  • Si la burbuja participa en muchas actividades sociales (escolares, laborales, religiosas, deportes, etc.) serán mayores sus posibilidades de exponerse al COVID-19.

Consideración para invierno vs. verano

Al formar una burbuja social también tome en cuenta que los riesgos de contagio de COVID-19 pueden aumentar durante el invierno. Esto se debe a que durante esos meses nos vemos forzados a estar más tiempo en interiores, es decir, en lugares con poca ventilación. Esto puede llegar a aumentar la posibilidad de contagio de coronavirus. Por eso, durante el invierno es importante abrir ventanas y puertas el mayor tiempo posible, además de mantener un número reducido de integrantes en su burbuja.

Cómo seleccionar integrantes para su burbuja social

Para establecer una burbuja social, primero debe quedar claro quienes son sus integrantes. Recuerde que de preferencia esta debe ser conformada por un grupo estable y consistente de máximo 12 personas o menos.

¿Quiénes pueden pertenecer a una burbuja social?

  • Todas las personas que viven en una sola casa deben ser parte de la misma burbuja social. Pueden ser familiares, por ejemplo, o compañeros de departamentos.
  • También pueden incluir familiares y amistades que viven en otra casa, siempre y cuando se comprometan a tomar todas las precauciones.
  • No incluya a ninguna persona que vea que no puede tomar las precauciones en serio.

¿Qué hacer con los niños?

  • Los niños pueden formar parte de una burbuja de contacto con otros niños con los que puedan jugar. En algunos casos es posible llevarlos a una guardería o una actividad extracurricular, como un campamento de verano. Sin embargo, hay que cerciorarse de que en estos espacios se sigan todas las reglas de prevención contra el Coronavirus, como el uso de mascarillas y el distanciamiento social. De hecho las burbujas sociales pueden ser una alternativa viable a las guarderías, precisamente porque los criterios de protección y prevención son acordados entre los integrantes.
  • También, los niños bajo custodia compartida pueden estar en dos diferentes burbujas sociales, una por cada padre o tutor. Sin embargo, hay que reconocer que esto puede representar una mayor responsabilidad por parte de los padres, quienes deberán comprometerse a tomar debidamente todas las precauciones.

¿Cómo integrar a los adultos mayores?

Sabemos que para los adultos mayores las burbujas sociales pueden suponer mayores riesgos que para los demás, pero, al mismo tiempo, las burbujas pueden ayudar a su salud mental. Una encuesta reciente muestra que la sensación de soledad y aislamiento en adultos mayores ha aumentado en el último año. Por eso es importante incluir a los adultos mayores dentro de las burbujas sociales de confinamiento, solo que al hacerlo todos los participantes deben reforzar su compromiso de cumplir las reglas de prevención.

¿Qué aspectos hay que negociar al crear una burbuja de confinamiento?

Si usted se dispone a incluir en su burbuja de contacto a personas que viven fuera de su hogar, lo mejor es hacerlo con quienes tengan criterios similares a los suyos para prevenir los riesgos de la pandemia.

Para seleccionarlos, una buena opción es realizar una videollamada con los candidatos a formar parte de su burbuja y plantear algunas preguntas que le ayuden a ver si pueden cumplir con las recomendaciones de prevención contra COVID-19. Estas son algunas preguntas que les puede plantear:

  • ¿Usan mascarilla siempre que salen de la casa?
  • ¿Tienen problemas de salud (como una enfermedad crónica) y requieren acudir regularmente al médico?
  • ¿Cuántas veces a la semana salen de compras y qué medidas de prevención toman al hacerlo?
  • Si tienen hijos adultos, ¿que tan frecuentemente los visitan y qué tanto se protegen al hacerlo?
  • ¿Qué tan seguido salen a restaurantes y lugares recreativos?
  • ¿Tienen visitas regulares de personas que no podrían formar parte de su burbuja social (empleada doméstica o auxiliares de salud, por ejemplo)?

Con las respuestas a estas preguntas usted podrá tener una mejor idea de si los posibles integrantes comparten circunstancias similares a la suya y la de su hogar. En caso de duda, la mejor opción será no incluirlos y mantener un grupo pequeño.

Si determina que sí pueden formar parte de su burbuja social, es importante que se comuniquen clara y abiertamente todas sus expectativas, riesgos y temores y, una vez que se establezca la burbuja, asegurarse de que la comunicación continúe abierta y clara.

Reglas de convivencia de una burbuja de contacto

Todas las personas que integran una burbuja social deben comprometerse de manera clara y sin excepciones a seguir las siguientes reglas:

  • Uso de mascarillas;
  • Practicar una buena higiene de manos;
  • Respetar la sana distancia;
  • Mantener la burbuja para las mismas personas;
  • Seguir las indicaciones de su departamento de salud local;
  • Ser transparente y comunicar a los demás si llega a exponerse a alguien con COVID-19.

¿Qué hacer si algún integrante de la burbuja social se enferma?

Si alguna de las personas que integran su burbuja social se pone en riesgo de contagio y se enferma de COVID-19, será necesario seguir los siguientes pasos:

  • Esa persona deberá permanecer aislada por un mínimo de 10 días y todas las personas que forman parte de la burbuja de confinamiento que hayan estado en contacto cercano deberán entrar en cuarentena también (mínimo 14 días después de la última exposición a la persona que dio positivo).
  • Si por razones laborales o de cualquier otro tipo, las personas expuestas no pueden quedarse en casa los 14 días completos y no presentan síntomas, pueden concluir la cuarentena:
  • Después del décimo día, si no se hace ninguna prueba.
  • Después del séptimo día, si se hizo una prueba de PCR o de antígeno que salió negativa.
  • Si las personas expuestas terminan la cuarentena antes de tiempo, de todos modos deberán monitorear los síntomas durante el periodo de 14 días.

Mantener una buena salud mental durante la pandemia de COVID-19 es importante para todas las personas, y las burbujas sociales son una opción viable para lograrlo. Si decide formar una, no olvide tomar en cuenta nuestras recomendaciones. Verá que con prevención y compromiso, ¡todas las personas que integran su burbuja social podrán mantenerse a salvo del coronavirus!