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Qué es la presión arterial alta y cómo controlarla

La presión arterial alta, o hipertensión, rara vez tiene síntomas perceptibles. Sin embargo, si sufre de esta afección y no busca tratamiento, su riesgo de padecer problemas graves, como ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares puede verse severamente incrementado. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), alrededor de la mitad de los habitantes de los EE.UU. sufren de presión arterial alta y de éstos, solamente una cuarta parte tiene esta condición controlada. Siga leyendo para saber más sobre la presión arterial alta, como sus factores de riesgo y las formas de prevenirla y controlarla.

¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial, o presión sanguínea, es la fuerza que experimentan las paredes de las arterias cuando el corazón bombea sangre a través del sistema circulatorio. La presión arterial depende directamente de la fuerza del corazón, la cantidad de sangre bombeada y el tamaño y la flexibilidad de las arterias. Esta fuerza es muy importante para el buen funcionamiento del organismo, ya que la circulación sanguínea es el mecanismo mediante el cual el oxígeno y los nutrientes necesarios para mantenernos saludables llegan a los tejidos y órganos de todo el cuerpo.

La presión arterial también es de vital importancia porque la sangre transporta glóbulos blancos y anticuerpos que son esenciales para nuestro sistema inmunitario (el encargado de protegernos contra las enfermedades), además de hormonas, como la insulina, que regulan el funcionamiento de muchos órganos. Otra función indispensable del sistema circulatorio es el transporte de toxinas para su desecho, incluido el dióxido de carbono que exhalamos con cada respiración y los compuestos que eliminamos a través del hígado y los riñones.

¿Cómo se mide la presión arterial?

El aparato que se usa para medir la presión arterial es conocido como baumanómetro o tensiómetro. Los baumanómetros modernos funcionan de forma completamente automática y basta con colocar un brazalete inflable sobre el brazo y esperar unos segundos para obtener una medición. La unidad de medida de la presión arterial son los milímetros de mercurio (mmHg).

Debido a que el corazón bombea la sangre en pulsos y no de manera constante, el resultado de medir la presión arterial consta de dos números (como 120/80). La primera cifra es conocida como presión arterial sistólica, que es la presión más alta que se alcanza en cada pulsación del corazón. La segunda es la presión diastólica, que es la presión mínima que se mantiene entre cada bombeo.

Valor superior (presión sistólica)

Al contraerse, el corazón empuja la sangre hacia las arterias. Los médicos llaman a esta contracción "sístole", y por eso el primer valor de las mediciones se llama presión arterial sistólica. Es la presión durante un latido del corazón y la más alta medida durante todo el ciclo. Cuando esta lectura es de 120 mmHg o un poco menos mientras una persona está sentada tranquilamente en reposo, la presión arterial sistólica se considera normal.

El músculo cardíaco expulsa la sangre con una presión más alta cuando una persona está haciendo ejercicio, bajo estrés o en momentos similares en los que aumenta la frecuencia cardíaca. En estos casos, el aumento de la presión es normal. Sin embargo, cuando la presión es alta mientras una persona descansa, eso se considera presión arterial alta. Por eso, para diagnosticar la presión arterial alta es muy importante tomarse la presión arterial durante los períodos de descanso.

La presión arterial sistólica alta generalmente es causada por el estrechamiento u obstrucción de las arterias, lo que hace que el corazón tenga que trabajar más para impulsar la sangre, poniendo este vital órgano en riesgo de desgaste prematuro.

Valor inferior (presión diastólica)

El corazón descansa entre latidos para poder volver a llenarse de sangre. Los médicos llaman a esta pausa entre latidos "diástole". Su presión arterial diastólica es la medida durante esta pausa antes del próximo latido del corazón. Una presión arterial diastólica normal mientras está descansando y tranquilo es de 80 mmHg o un poco menos. Si tiene hipertensión, la presión arterial diastólica suele ser superior a este valor incluso si está en reposo.

Causas de la presión arterial alta

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En la mayoría de los casos, la presión arterial alta no tiene una causa identificable. Sin embargo, existen padecimientos y sustancias que pueden causar esta condición. Con base en este criterio, los médicos distinguen entre dos tipos de hipertensión.

Hipertensión primaria

Se le llama hipertensión primaria o esencial a aquella que no tiene una causa identificable. Este tipo de hipertensión normalmente se desarrolla durante la vida de la persona de manera paulatina.

Hipertensión secundaria

Cuando la presión arterial alta es causada por una enfermedad, se le conoce como hipertensión secundaria. Este tipo de hipertensión normalmente causa valores más elevados y su aparición es repentina. Algunas de las causas que la ciencia médica ha identificado para esta afección son:

  • la nefropatía diabética (una complicación renal de la diabetes);
  • la enfermedad renal poliquística (quistes en los riñones);
  • la enfermedad glomerular (fugas de proteínas de la sangre que pasa por los riñones);
  • la hipertensión renovascular (estrechamiento de las arterias que llevan la sangre a los riñones);
  • el síndrome de Cushing (exceso en la producción de la hormona cortisol);
  • el aldosteronismo (exceso en la producción de la hormona aldosterona);
  • los feocromocitomas (tumores en la glándula suprarrenal);
  • el hiperparatiroidismo (exceso en la producción de hormona paratiroidea);
  • la coartación de la aorta (un defecto congénito en el que la aorta es más estrecha de lo normal);
  • la apnea del sueño (interrupción de la respiración al dormir);
  • algunos problemas de tiroides;
  • la obesidad;
  • el embarazo;
  • algunas drogas ilícitas como la cocaína y las metanfetaminas;
  • algunos medicamentos tanto de receta como de venta libre; y
  • ciertos suplementos alimenticios.

Factores de riesgo en el aumento de la presión arterial

Existen ciertas actividades, características personales y sustancias que pueden aumentar significativamente el riesgo de desarrollar esta condición. Las siguientes son las principales:

  • Edad. En general, entre más edad tenga, mayor será el riesgo de padecer hipertensión.
  • Ascendencia. Las personas con ascendencia africana tienen mayor riesgo de ser hipertensos.
  • Herencia. Esta condición en algunos casos es hereditaria.
  • Sobrepeso u obesidad. Las personas con sobrepeso u obesidad requieren que la sangre circule más rápido, haciendo que su corazón trabaje en exceso.
  • Sedentarismo. La falta de actividad física causa estragos en el corazón que pueden provocar niveles elevados de presión arterial.
  • Consumo de tabaco. El consumir productos de tabaco en cualquier presentación puede afectar su sistema circulatorio, causando hipertensión.
  • Alto consumo de sal. El sodio que contiene la sal hace que su cuerpo retenga líquidos, lo que incrementa la presión arterial.
  • Bajo consumo de potasio. El potasio contrarresta los efectos del sodio en el cuerpo, por lo que una deficiencia de este mineral es otro factor de riesgo.
  • Consumo excesivo de alcohol. El alcohol en exceso puede causar problemas cardíacos incluyendo la presión arterial alta.
  • Estrés. Los niveles altos de estrés pueden provocar un aumento temporal de la presión arterial.

Síntomas

Uno de los aspectos más peligrosos de la presión arterial alta es que normalmente no causa síntomas a menos que sea muy grave, por lo que muchas veces pasa desapercibida. De hecho, se calcula que casi un tercio de las personas que tienen hipertensión no lo saben.

La mejor manera de saber si tiene la presión arterial alta es midiéndola regularmente. La buena noticia es que monitorear su presión en casa es relativamente sencillo y económico gracias a los baumanómetros que puede encontrar en cualquier farmacia. Esto es especialmente importante si tiene un pariente cercano que tiene hipertensión o si cualquiera de los factores de riesgo que mencionamos con anterioridad son aplicables para usted.

Cuándo acudir a un médico

Debido a que normalmente no existen síntomas de la presión arterial alta, si no tiene alguna enfermedad que pueda causar hipertensión secundaria, lo recomendable es que visite a su médico cada año para una revisión de rutina. En caso de que caiga en algunos de los factores de riesgo, su médico le indicará con qué frecuencia es recomendable que mida su presión arterial.

También es importante tener en cuenta que cuando la presión arterial llega a niveles muy altos, es probable que sí presente algunos síntomas de los que tendrá que estar pendiente. Estos casos se conocen como crisis hipertensivas y se dan cuando la presión arterial alcanza o se acerca a los 180/120. Estas crisis ameritan una visita urgente al hospital. Los síntomas que pueden ser causados por una crisis hipertensiva son:

  • dolor de pecho intenso;
  • dolor de cabeza intenso acompañado por confusión y visión borrosa;
  • náusea y vómito;
  • ansiedad grave;
  • dificultad para respirar;
  • convulsiones;
  • pérdida del conocimiento.

Consecuencias de la presión arterial alta

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Según la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), las consecuencias más importantes que puede causar la hipertensión son las siguientes:

  • Ataque cardíaco. Al dañar las arterias, la presión arterial alta aumenta el riesgo de sufrir infartos del corazón.
  • Insuficiencia cardíaca. El aumento en la presión arterial incrementa la carga a la que se somete el corazón, pudiendo causar un desgaste que no le permitirá abastecer correctamente la sangre al cuerpo.
  • Daño o incluso pérdida de la visión. Los vasos sanguíneos de los ojos son especialmente propensos a ser dañados por una presión arterial alta.
  • Derrame o ataque cerebral. Al igual que los de los ojos, los vasos sanguíneos del cerebro pueden resultar afectados, causando un derrame cerebral.
  • Disfunciones sexuales. En los hombres puede causar disfunción eréctil y en las mujeres un líbido disminuido.
  • Insuficiencia renal. La hipertensión puede dañar las arterias que alimentan a los riñones, afectando su capacidad para filtrar y depurar la sangre.

¿Cómo reducir la presión arterial?

Si usted presenta hipertensión, lo primero que debe hacer es acudir a su médico, quien diseñará un plan para controlar su presión que puede incluir cambios en su rutina y dieta, así como medicamentos de receta. Independientemente de las recomendaciones específicas de su médico, la Clínica Mayo recomienda tomar las siguientes medidas que pueden ayudar:

  1. Cuide su peso.
  2. Haga ejercicio.
  3. Coma alimentos saludables.
  4. Reduzca su consumo de sal.
  5. No beba en exceso.
  6. No consuma productos del tabaco.
  7. Evite la cafeína.
  8. Reduzca el estrés.
  9. Mida su presión arterial periódicamente.
  10. Pida apoyo a su familia para mantener buenos hábitos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la presión normal por edad?

Aunque la presión arterial normal promedio es de 120/80, esta medida varía según la edad y el sexo de las personas. Para saber más sobre esto, puede consultar la tabla al final de este artículo (sitio disponible sólo en inglés), donde se pueden observar los valores normales promedio divididos entre hombres y mujeres y por grupo de edad.

¿Cuánto sodio debo consumir por día?

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), el consumo diario recomendado de sodio es de 2,300 mg.

¿La hipertensión se hereda?

Si alguno de sus familiares por ascendencia sufre o sufrió de presión arterial alta, es probable que usted esté en riesgo de desarrollar esta condición. Esto no significa que automáticamente vaya a padecerla, pero si sabe que este es su caso, es recomendable que tenga más cuidado.

¡Recuerde que más vale prevenir que lamentar!

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